Cuando cerramos la revisión inicial de una flota de e-bikes para mensajería corporativa, el documento no termina en un diagnóstico. Termina en una lista de ajustes que recién se entienden cuando la operación vuelve a rodar. En este post contamos qué se modificó en la práctica después de esa primera lectura: qué supuestos cayeron, qué prioridades se reordenaron y qué decisiones quedaron pendientes para la siguiente etapa.
Cambio de supuesto
La autonomía real no coincidía con la ficha técnica
En la revisión inicial habíamos proyectado turnos de reparto apoyados en la autonomía declarada por el fabricante. Al medir el consumo real en recorridos con carga completa, subidas y tráfico denso, el margen se redujo bastante. Ajustamos la planificación para que cada unidad eléctrica tenga una reserva operativa antes del recambio de batería, en lugar de estirar el turno hasta el límite.
Reordenamiento
El mantenimiento preventivo pasó a depender del uso, no del calendario
La primera versión del plan de service estaba atada a semanas fijas. Después de la revisión quedó claro que en logística urbana el desgaste se mide mejor por ciclos y horas efectivas de operación. Ahora los chequeos de frenos, transmisión y sistema eléctrico se disparan por kilometraje acumulado, con una inspección rápida al cierre de cada jornada.
Prioridad nueva
Las rutas densas necesitaban puntos de consolidación
El análisis inicial asumía paradas directas en cada dirección corporativa. Con los datos de la primera semana, vimos que agrupar entregas en un punto intermedio reducía tiempos muertos sin afectar las ventanas horarias acordadas. Ese cambio obligó a renegociar horarios con algunos clientes y a reasignar unidades entre turnos de mañana y tarde.
Pendiente
Falta medir el costo real de rotación de baterías
La revisión dejó abierto un punto que no se resuelve con una sola semana de datos: cuántas baterías de repuesto conviene tener por cada diez unidades en circulación. La respuesta depende del tipo de recorrido, la temperatura y la frecuencia de carga. Lo vamos a cerrar con un seguimiento de al menos un mes antes de definir la composición definitiva de la flota.